Karen Soacha: El cruce entre la colaboración y la investigación ambiental

Y seguimos difundiendo las Charlas tejeRedes. En esta ocasión tuvimos como invitada especial a la investigadora ambiental Karen Soacha (Colombia), quien nos entregó su particular visión sobre el trabajo colaborativo en su ámbito.   El pasado miércoles 7 de junio tuvimos la oportunidad de navegar por la mirada de la destacada investigadora Karen Soacha quien desde Colombia lidera un

Karen Soacha: El cruce entre la colaboración y la investigación ambiental

Y seguimos difundiendo las Charlas tejeRedes. En esta ocasión tuvimos como invitada especial a la investigadora ambiental Karen Soacha (Colombia), quien nos entregó su particular visión sobre el trabajo colaborativo en su ámbito.   El pasado miércoles 7 de junio tuvimos la oportunidad de navegar por la mirada de la destacada investigadora Karen Soacha quien desde Colombia lidera un

¿Sabemos colaborar? Por Cristián Figueroa

*Artículo de Cristián Figueroa (Publicación Inspirada en los planteamientos del Libro: SAPIENS, DE ANIMALES A DIOSES : Autor YUVAL NOAH HARARI, 2015). Hoy estamos sobrevendidos con la colaboración y sobreabundan los conceptos asociados a la palabra: economía colaborativa, equipos colaborativos, trabajo colaborativo, espacios colaborativos, etc. Pareciera que la llegada de internet, el

¿Sabemos colaborar? Por Cristián Figueroa

*Artículo de Cristián Figueroa (Publicación Inspirada en los planteamientos del Libro: SAPIENS, DE ANIMALES A DIOSES : Autor YUVAL NOAH HARARI, 2015). Hoy estamos sobrevendidos con la colaboración y sobreabundan los conceptos asociados a la palabra: economía colaborativa, equipos colaborativos, trabajo colaborativo, espacios colaborativos, etc. Pareciera que la llegada de internet, el

¿Sabemos colaborar? Por Cristián Figueroa

*Artículo de Cristián Figueroa (Publicación Inspirada en los planteamientos del Libro: SAPIENS, DE ANIMALES A DIOSES : Autor YUVAL NOAH HARARI, 2015). Hoy estamos sobrevendidos con la colaboración y sobreabundan los conceptos asociados a la palabra: economía colaborativa, equipos colaborativos, trabajo colaborativo, espacios colaborativos, etc. Pareciera que la llegada de internet, el

Diseño ficción: prototipando futuros deseables

Pauline Frederick, Potiphar's wife. 1910-1915

Pauline Frederick, Potiphar’s wife. 1910-1915 | Library of Congress | Dominio público

Ante las nuevas lógicas y modelos de sociedad, cultura y economía, se necesitan nuevos imaginarios de futuro y nuevas herramientas para construirlos. El diseño ficción es una nueva metodología que nos permite prototipar objetos tangibles, con una estética concreta deliberada y una propiedad narrativa implícita. Con estos objetos podemos viajar a escenarios de futuro y reflexionar sobre cómo queremos nuestro mañana.

Cuando pensamos en el futuro, nos lo solemos imaginar como un espacio al que llegaremos (como una utopía, o distopía por defecto). Un escenario preconstruido por terceros con poder, como grandes corporaciones tecnológicas o economicistas concentradas en foros internacionales. Conceptos que nos llegan con cuentagotas a través de titulares sensacionalistas de los medios sobre el poder «creativamente destructivo» de la nueva tecnología de turno.

El futuro está dejando de entenderse como un lugar predeterminado al que vamos, como un destino del que no podemos escapar. Ahora empezamos a entender, aunque parezca obvio, que se trata de un horizonte de posibilidades y probabilidades que se va tejiendo con nuestras acciones colectivas. Esta es una de las rupturas o las transformaciones más importantes del concepto «futuro» a nivel histórico. En medio se dio la versión nihilista del punk, el «No future».

Ante las prácticas que consisten en calcular y tratar de predecir el futuro con herramientas más o menos cercanas a las de la especulación bursátil, las nuevas lógicas sociales y culturales exigen nuevos imaginarios de futuros que no repitan una y otra vez los mismos ideales de hace más de un siglo en versiones más rápidas, eficientes e inteligentes (robots, colonización espacial, aumento de las capacidades humanas, telecomunicaciones y electricidad inalámbrica, y un largo etcétera que sorprende).

La era posmoderna (o hipermoderna para según quién), la sociedad red, o como queramos caracterizar el presente, implica nuevas formas de hacer, de trabajar, de producir y de reproducir. El diseño ficción es una de las nuevas metodologías para abrir grietas entre las diversas posibilidades y preferencias de futuros más idóneos para un mayor beneficio social. Y quizá también para co-crear las nuevas visiones preferentes de los futuros que esperamos.

El cono de futuros

Así pues, el futuro ya no se entiende como un espacio ineludible y singular, sino más bien como una pluralidad de escenarios: hoy se habla de futuros en plural. El diagrama de conos es la representación que ilustra mejor el nuevo paradigma.

Es un cono en dos o tres dimensiones, donde el presente se sitúa en el vértice: a veces puede ser un punto, que representa el punto de vista o percepción de un individuo o una organización; a veces empieza en un corte que representaría el presente desde un punto de vista más complejo, amplio, colectivo. El tiempo se representa en proyección ensanchándose a medida que se aleja: cada vez que queramos mirar o anticiparnos más y más al futuro lejano, más amplias son las posibilidades y desconocimiento o incertidumbre. Dentro de este cono se sitúan varias categorías de futuro.

Cono de futuros

Cono de futuros | Basado en el modelo de Nesta

  1. Futuros probables: son aquellos futuros que tienen una probabilidad estadística o social de acontecer, incluyendo el hecho de que el conocimiento y los recursos para hacerlos viables más o menos ya existen.
  2. Futuros plausibles: aquellos que, por motivos de las tendencias sociales, políticas y económicas del presente, no son tan probables de ocurrir como los primeros, pero donde el conocimiento y los recursos para que sean factibles ya existen, y que ante un acontecimiento histórico imprevisto (o un «cisne negro» como se llaman) o simplemente de un cambio de fuerzas, los factores de probabilidad podrían alterarse, y se convertirían entonces en un futuro probable.
  3. Futuros posibles: incluyen los probables y plausibles, pero también otros escenarios no probables y no plausibles. Son todos aquellos futuros sobre los que no nos sería extraño pensar en ello, o en los que el conocimiento para que acontezcan todavía no existe, pero podría ser alcanzado en un plazo de tiempo más rápido de lo esperado. Por ejemplo, que una especie alienígena nos regalara una nueva tecnología que nos permitiera viajar a cualquier punto del universo en cuestión de segundos.
  4. Futuros deseables: estos futuros, transversales a los anteriores, consisten en aquellos que, sean probables, plausibles o implausibles, son deseados por la sociedad, o por un colectivo específico. El transhumanismo, por ejemplo, es un movimiento que ha impulsado y posicionado desde los años setenta unos escenarios de futuro específicos, situándolos hoy día en el «futuro» mainstream y canónico por excelencia.

Es importante tener estos en consideración, ya que, en función de la energía y los recursos depositados, puede pasar, como hemos visto en los últimos años, que un futuro deseable, considerado posible, sea probable, y finalmente, presente. Podríamos citar, por ejemplo, el caso de los tricorders de Star Trek, unos dispositivos móviles y relativamente pequeños con varios sensores, imaginados para un futuro más lejano. Mientras tanto, en nuestros bolsillos llevamos unos dispositivos con capacidades muy similares.

A estos cuatro tipos de futuros, además, podemos añadir otro que considero atractivo trabajar. Es el de los futuros «alienígenas» o de la dimensión desconocida de Stranger Things: es la cuna de nuevos imaginarios potenciales de futuro, de lo que nos es casi imposible de visualizar, algo como el «cthulhuceno» de Donna Haraway.

El aprendizaje más importante es que, realmente, no hay un escenario único, sino que todos tenemos una cierta capacidad, o «agencia», de contribuir a ir de un futuro deseable a uno probable. Aquí es donde el diseño ficción entra y nos dota de una herramienta potente.

El diseño ficción

El diseño ficción es más que una tendencia o disciplina del diseño: es una teoría y metodología. Uno de los conceptos principales con que se trabaja es el del prototipo diegético. Este término quizás nos suene más asociado a la música: en una película, se llama diegética la música que no solo escuchan los espectadores (como ocurre con las bandas sonoras mayoritariamente), sino que también la oyen los personajes. Quizás incluso la pueden tararear mientras la escuchan.

Life is Good for Now | Winner<br /> Speculative Concept Award - Core77 Design Awards 2016

El cine de ciencia ficción está lleno de prototipos diegéticos, como los tricorders mencionados, o la interfaz gestual de Minority Report que tanto ha influido en nuestra tecnología actual. Diegético, pues, se refiere a la capacidad que tiene el objeto de participar y evocar una narrativa, en este caso de futuro. Podrían ser prototipo diegético también las armas y los utensilios que emplean las civilizaciones en las películas de fantasía.

Este terreno no es exclusivo del cine, sino que es un recurso que se ha utilizado en el campo del diseño crítico y del diseño especulativo, y se está empleando en pensamiento estratégico o en innovación con fines muy variados. En los dos primeros casos, se busca que el espectador, mediante un objeto tangible (utilizándolo o viéndolo), pueda adentrarse en la narrativa o el escenario ficticio al que pertenece (en este caso creado por una diseñadora o cualquier creador) y así cuestionar ese escenario.

Para ello se necesita que el escenario de futuro al que pertenece y que narra aquel prototipo sea coherente con nuestro presente (por lo tanto, es necesario comprenderlo en su complejidad y en muchas más dimensiones que la meramente tecnológica), que sea verosímil con la narrativa que pretende ilustrar y «explicar», y que el prototipo en sí sea una provocación, que provoque un debate para seguir reflexionando sobre los futuros, las tecnologías y la sociedad que queremos.

Así pues, el diseño ficción se está convirtiendo en la nueva ciencia ficción, un nuevo espacio cultural donde la reflexión y creación de escenarios futuros se adaptan a tiempos donde la velocidad va más acelerada y, en cierto modo, vivimos a intermitencias entre los futuros deseados por unas corporaciones y la negación o impotencia por imaginar otros nuevos. Ahora es tiempo de prototiparlos y construir nuevas posibilidades.

The post Diseño ficción: prototipando futuros deseables appeared first on CCCB LAB.

Rethink&Remix de Madrid: una jornada que disfrutamos a fondo

Una jornada de formación de Ouishare sobre los nuevos modelos de gobernanza empresarial y diseño organizacional se desarrollo en el Rethink&Remix de Madrid en donde tejeRedes estuvo presente con su metodología de trabajo en red y colaboración.  Con gran participación, mucho entusiasmo y ganas de aprender se desarrolló el Rethink&Remix de Madrid (25 mayo) y Barcelona (23 mayo). En ambas

Rethink&Remix de Madrid: una jornada que disfrutamos a fondo

Una jornada de formación de Ouishare sobre los nuevos modelos de gobernanza empresarial y diseño organizacional se desarrollo en el Rethink&Remix de Madrid en donde tejeRedes estuvo presente con su metodología de trabajo en red y colaboración.  Con gran participación, mucho entusiasmo y ganas de aprender se desarrolló el Rethink&Remix de Madrid (25 mayo) y Barcelona (23 mayo). En ambas

Recetario de ecoedición: el continente también importa

Dos homes enquadernant llibres, 1943

Dos homes enquadernant llibres, 1943 | State Library of New South Wales | Domini públic

La ecoedición es una forma de gestionar las publicaciones según principios de sostenibilidad. ¿Es posible hacer un libro con criterios que respeten el medio ambiente? La editorial cooperativa Pol·len propone una serie de recomendaciones basadas en su experiencia, marcada por el aprendizaje de la imprenta verde El Tinter. Estas incluyen la valoración de la necesidad de publicar, la concepción del producto en clave de filosofía residuo cero, los criterios para elegir formato, papel y tinta y la comunicación del impacto ambiental.

Publicar o hacer pública una obra es una decisión que emana de una vocación de explicar, de comunicar, de participar, de hacerse ver e incluso de cultivar un ego (propio o de un colectivo). Ahora bien, si se decide dar el paso de publicar aquella obra en papel (he aquí que aparece el continente, lo que contiene), debería partirse de una investigación previa del uso del producto final, de su durabilidad, de su público objetivo y tantos otros «por qué» que hay que poner encima de la mesa. Dejemos los continentes digitales para otra ocasión, ahora adentrémonos en la celulosa.

La primera decisión

Publicar o no publicar, esta es la cuestión. En el marco del taller de ecoedición que el equipo de Pol·len impartimos en el Bookcamp Kosmopolis 2017, el activista ecologista Jordi Bigues recordó una propuesta que a nivel interno se está haciendo en el Ayuntamiento de Barcelona para controlar el stock y la producción de publicaciones. Se ha decidido prescindir de los prólogos institucionales cuando no son relevantes, una medida revolucionaria si se tienen en cuenta las toneladas de papel que «se tiran» en prolegómenos que cada año tienen la misma forma y color.

La expresión ecoedición nace a raíz del impulso, en 2008, de entidades, empresas y personas expertas para difundir un concepto que impregna toda la cadena de valor del libro. Ecoeditar es una forma de gestionar las publicaciones que pretende minimizar los impactos ambientales que se producen en la publicación de libros y revistas. Con el empuje de este grupo, en 2009 se inicia un proyecto europeo que concreta la investigación, el Greening Books, formado por el Centro Tecnológico Leitat, la empresa de software Simple y la imprenta El Tinter.

Uno de los ejes de aquella investigación fue el análisis de ciclo de vida (ACV), una técnica para evaluar los impactos ambientales asociados a todas las etapas de la vida de un producto, en este caso el libro. Por ejemplo, durante el proyecto se constató que, si bien un 49,4% de la huella de carbono se iba en materias primas (papel, principalmente), y a pesar de que la distribución también desempeñaba un papel relevante, el diseño, el 9,6%, también era relevante.

Huella de carbono de un libro

La concepción, el hecho de cómo pensar los productos desde su origen, es una de las claves de la denominada economía circular y de la filosofía residuo cero, para las que los productos deben ser diseñados para tener un impacto ambiental positivo cuando sean reintroducidos en el ciclo productivo.

Hay otros elementos, decisiones políticas tomadas en el momento de pensar el contenido y el continente, que también tienen impacto. Una muy importante es la tirada del libro. Según datos de 2015 de Comercio Interior del Libro, la tasa de devoluciones de stocks de libros a las editoriales fue del 30,1% (partiendo de las cifras de facturación y devolución). Las pequeñas editoriales tienen una tasa menor (22%), con tendencia a la baja. A menudo, el destino de estos stocks es su destrucción. ¿No sería más efectivo ajustar las tiradas con precisión? Pensaréis que no se puede predecir cuántos libros se venden de un título, pero sí se pueden explorar soluciones imaginativas: comenzar con una tirada más reducida, impresa con offset, y luego imprimir bajo demanda, por ejemplo (con impresión digital).

Otra decisión relevante es la elección de licencias: el uso de las licencias Creative Commons, menos restrictivas, y otras licencias abiertas permitirá aumentar la vida de un libro, ya que ese contenido no morirá una vez agotado el millar de ejemplares de tirada de una supuesta primera edición.

Publicar un libro a través de un micromecenazgo es también una forma de abrir la participación en la fase de pensar el contenido y el continente. La tirada ponderada, es decir, el estudio de cuántos ejemplares se publicarán de aquel libro en un momento determinado, es posible gracias al primer análisis que se realiza en un micromecenazgo, aparte de asegurar una difusión de ese libro antes de que salga publicado.

Si publico, ¿cómo lo hago? Profundizando en el papel y las tintas

Reducir el impacto de una publicación pasa por minimizar la huella de carbono, reducir las materias primas, la energía, el agua y los residuos que genera todo el proceso de concepción, producción y final de vida. Por ello, una lectura simplista llevaría a concluir que cambiando las tintas y el papel ya basta. Por el contrario, si bien es clave tomar decisiones en este ámbito, la medida principal se tomará en el momento de pensar y diseñar el producto. Esto no debe traducirse en cambios forzados, sino en cambios consensuados y con visión a largo plazo: en Pol·len en un inicio diseñábamos con márgenes de 1,5 cm (en lugar de 2,5), lo que nos permitía ahorrar una de cada seis páginas. Al final, hemos tendido a ampliarlos, porque nuestra decisión no satisfacía a las personas lectoras.

La elección del formato y del papel es básica en nuestro recetario. El manual práctico de Ihobe, la sociedad pública de gestión ambiental del Gobierno vasco, establece siete pasos para la implantación de la ecoedición. Por ejemplo, hay que propiciar el uso de formatos de papel estándares reconocidos internacionalmente, de papel con etiqueta y distintivos ecológicos, reciclados (offset reciclado, estucado reciclado o papeles mixtos y de calidad) y, si finalmente no optamos por reciclados, entonces el papel debe ser de fibras vírgenes de bosques gestionados sensiblemente. El distintivo Forest Stewardship Council (FSC) certifica que aquellos papeles no provienen de talas ilegales de bosques, por ejemplo.

En la fase de impresión, es bueno usar máquinas que se ajusten al tamaño del papel y con el formato del libro, lo que implica tener una imprenta de referencia que pueda trabajar con los formatos que elija. Por último, las tintas hechas con aceites vegetales son más recomendables porque tienen un menor impacto; a la hora de pensar el diseño, es mejor concebir diseños poco oscuros (no al 100%, sino al 75% o al 50%).

Qué es y para qué sirve el sello FSC | FSC España

Menos impactos y menos costes, ¿es posible?

¿Es más caro hacerlo bien? La ecoeficiencia es el grado en que se alcanza una relación óptima entre los recursos utilizados en la gestión de un servicio y los resultados obtenidos. Pensar antes de publicar un libro, estudiar su alcance y utilidad es ecoeficiencia y permite evitar no solo los errores coyunturales, sino también los ambientales y los estructurales.

Elegir el formato, el tipo de papel, la composición de las tintas es ecoeficiencia, sin embargo, no lo olvidemos, también es prestigio, es imagen. Si bien al principio los papeles certificados tenían un añadido de coste económico a raíz de que las empresas le cargaban el coste de las auditorías certificadoras, ahora eso ya no ocurre en casi ningún caso. La certificación se ha convertido en una demanda para la excelencia y, si se aplica estratégicamente, permite, además, una reducción del gasto global de la empresa.

Si aún no os habéis convencido, saltemos a una analogía alimentaria. ¿Es más caro comer eco? ¿Cambiar nuestra dieta convencional hacia unos productos más ecológicos resulta más caro? No necesariamente. Si el consumo de estos productos supone repensar cómo compramos y cómo cocinamos, el ahorro está asegurado. La autora Bea Johnson, artífice internacional del residuo cero en el ámbito doméstico, lo demuestra en cifras que ha extraído del cambio radical en su propia economía familiar. No olvidemos, tampoco, que cambiar nuestra dieta no solo representa una mejora en salud a escala micro, sino que a escala estructural contribuye a la justicia ecológica y social.

El diálogo con las personas lectoras: comunicar el impacto ambiental

Un elemento muy importante de la ecoedición es la comunicación del impacto ambiental de la publicación. En todos los libros de Pol·len incluimos una mochila ecológica, Bookdaper.cat –fruto del proyecto Greening Books–, una declaración ambiental de producto simplificada que da información de los impactos en huella de carbono, en materias primas, energía, agua y residuos de todo el proceso de edición del libro. En esta mochila también se incluyen los ahorros logrados a partir de la adopción de buenas prácticas. En esta misma declaración es útil visibilizar los sellos que tengan los papeles u otras materias primas y evidenciar si nuestros proveedores son empresas que tienen un sistema de gestión ambiental.

Las opciones de comunicarse con las personas lectoras son múltiples: se puede incluir, por ejemplo, una referencia dentro del libro sobre qué hacer una vez se haya leído: incluirlo en una red bookcrossing, llevarlo a una librería de segunda mano… y tantas otras vías de continuar la vida de aquel contenido-continente.

The post Recetario de ecoedición: el continente también importa appeared first on CCCB LAB.